Acabas de encontrar la tipografía perfecta. Encaja con tu logotipo, transmite exactamente el tono que buscabas y ya te imaginas utilizándola en todas partes.
Entonces abres la licencia: Solo para uso personal. Y vuelta a empezar…
Porque una tipografía gratuita no es necesariamente gratuita para proyectos comerciales. Utilizar una fuente en el logotipo de un cliente, en un packaging, un cartel, una campaña publicitaria o cualquier soporte destinado a una empresa puede requerir una licencia específica.
Por suerte, hoy en día existen muy buenas plataformas para encontrar tipografías gratuitas, de calidad y utilizables en proyectos profesionales.
Aquí te proponemos unas muy interesantes.
Contenido
- 1 Tipografías gratuitas: ¿se pueden usar en proyectos comerciales?
- 2 1. Google Fonts: una apuesta segura para proyectos comerciales
- 3 2. Fontshare: para encontrar tipografías gratuitas con un acabado realmente premium
- 4 3. Font Squirrel: el especialista en tipografías gratuitas para uso comercial
- 5 4. Collletttivo: para encontrar tipografías mucho más creativas
- 6 5. The League of Moveable Type: los pioneros de la tipografía de código abierto
- 7 6. Open Foundry: para descubrir tipografías menos conocidas
- 8 7. Befonts: muchas opciones, pero revisa bien la licencia
- 9 ¿Cómo saber si una tipografía es realmente gratuita para un trabajo para un cliente?
- 10 ¿Un logo, un cartel o un packaging se consideran uso comercial? En la mayoría de los casos, sí.
- 11 Nuestro consejo: guarda siempre la licencia junto con la tipografía
- 12 ¿Cómo elegir una buena tipografía para impresión?
- 13 Los 3 sitios que deberías abrir primero
- 14 Una buena tipografía también necesita una licencia adecuada
Tipografías gratuitas: ¿se pueden usar en proyectos comerciales?
Antes de descargar una tipografía, hay que tener en cuenta lo siguiente:
Una tipografía puede ser:
- gratuita únicamente para uso personal;
- gratuita para determinados usos comerciales;
- totalmente libre para proyectos personales y comerciales;
- ofrecida bajo una licencia de código abierto;
- disponible gratuitamente en versión de prueba, pero de pago para su uso final.
Y la diferencia es importante.
Crear una invitación de cumpleaños con una tipografía gratuita no tiene las mismas implicaciones que utilizarla en la identidad visual de una empresa o en 10.000 envases.
Por eso, antes de utilizar una tipografía en un proyecto profesional, comprueba siempre la licencia asociada a ella.
1. Google Fonts: una apuesta segura para proyectos comerciales

Google Fonts es probablemente la plataforma más sencilla para encontrar tipografías gratuitas para utilizar en proyectos profesionales.
Las tipografías disponibles se distribuyen bajo licencias de Open Source (código abierto) y pueden utilizarse tanto en proyectos personales como comerciales. Google indica expresamente que pueden utilizarse en proyectos comerciales.
La biblioteca es enorme y contiene todo tipo de tipografías:
- serif;
- sans serif;
- tipografías display;
- monoespaciadas;
- script;
- fuentes variables.
Entre ellas encontramos familias que se han convertido en imprescindibles, como Inter, Poppins, Manrope, DM Sans, Playfair Display o Space Grotesk.
Ideal para: branding, sitios web, publicaciones, carteles y proyectos para clientes.
Lo mejor: las licencias son mucho más fáciles de entender que en las plataformas que combinan distintos tipos de derechos.

Fontshare es probablemente una de las mejores alternativas a Google Fonts cuando buscas algo con más personalidad.
La plataforma fue creada por Indian Type Foundry y ofrece una selección de tipografías de calidad profesional.
Lo más importante es que Fontshare especifica que todas las tipografías de su catálogo son gratuitas para uso personal y comercial. Según la familia tipográfica, se ofrecen bajo una licencia de código abierto o bajo una licencia gratuita propia de Indian Type Foundry.
La diferencia con algunas de las grandes bibliotecas de tiografias gratuitas se aprecia enseguida: la selección se acerca mucho más a lo que esperaríamos de una fundición tipográfica premium.
En ella encontrarás tipografías especialmente adecuadas para:
- identidades visuales;
- titulares editoriales;
- campañas publicitarias;
- sitios web;
- presentaciones de marca.
Ideal para: identidades modernas y proyectos que quieran evitar el efecto de «Google Fonts de siempre».
Lo mejor: una selección de gran calidad y una licencia comercial clara.
3. Font Squirrel: el especialista en tipografías gratuitas para uso comercial

Font Squirrel se ha creado precisamente en torno a esta cuestión.
La plataforma selecciona principalmente tipografías que cuentan con una licencia que permite su uso comercial gratuito.
Aun así, es importante consultar la licencia específica de cada tipografía, ya que algunos usos concretos, como la integración en una aplicación o en un archivo digital, pueden estar sujetos a condiciones diferentes.
Visualmente, el sitio es algo menos actual que Fontshare, pero su catálogo sigue siendo muy interesante.
Además, puedes filtrar las tipografías por:
- serif;
- sans serif;
- script;
- display;
- retro;
- condensadas;
- monoespaciadas.
Ideal para: buscar una tipografía de uso libre para un proyecto de cliente sin tener que revisar cientos de licencias de «solo para uso personal».
Lo mejor: una plataforma especializada en tipografías que pueden utilizarse comercialmente.
4. Collletttivo: para encontrar tipografías mucho más creativas

Collletttivo es un estudio tipográfico independiente especialmente interesante si buscas tipografías menos convencionales.
Aquí nos alejamos claramente de las sans serif neutras que encontramos en todas partes.
El catálogo incluye tipografías muy gráficas y, en ocasiones, experimentales, como:
- Apfel Grotezk;
- Coconat;
- Mattone;
- Mazius Display;
- Ortica;
- Sprat.
Todas las tipografías de Collletttivo se publican bajo la SIL Open Font License. El estudio permite expresamente utilizarlas tanto en proyectos personales como comerciales, tanto en soportes impresos como digitales.
Ideal para: dirección de arte, carteles, identidades culturales, moda y branding creativo.
Lo mejor: tipografías mucho menos vistas que los grandes clásicos de la web.
5. The League of Moveable Type: los pioneros de la tipografía de código abierto

The League of Moveable Type es una referencia histórica de la tipografía de código abierto.
La plataforma apuesta por una selección reducida de familias en lugar de por un catálogo gigantesco.
Entre ellas encontramos:
- League Spartan;
- League Gothic;
- Raleway;
- Orbitron;
- Junction;
- Ostrich Sans.
Todas las tipografías que ofrece The League están bajo la Open Font License y pueden utilizarse en proyectos comerciales.
Es una buena opción si prefieres una selección reducida pero fiable en lugar de pasar una hora filtrando cientos de tipografías.
Ideal para: identidades visuales, publicaciones, web y carteles.
Lo mejor: una selección histórica y completamente de código abierto.
6. Open Foundry: para descubrir tipografías menos conocidas

Open Foundry funciona de una forma un poco diferente.
Es más bien una galería de tipografías de código abierto e independientes que una web clásica de descarga.
Las tipografías se seleccionan por su interés gráfico y, normalmente, Open Foundry redirige al sitio web del creador para descargarlas. Es una opción ideal para descubrir tipografías diferentes y salir de las de siempre.
Eso sí, hay que tener en cuenta que no todas las tipografías incluidas tienen exactamente la misma licencia. La propia Open Foundry recomienda consultar la licencia de cada familia antes de utilizarla en un proyecto para un cliente o con fines comerciales.
Ideal para: descubrir tipografías independientes y desarrollar una dirección de arte más original.
Lo mejor: una selección realmente orientada al diseño.
7. Befonts: muchas opciones, pero revisa bien la licencia

Befonts ofrece una enorme cantidad de tipografías gratuitas.
Y ese es, al mismo tiempo, su principal ventaja… y su principal riesgo.
A diferencia de Fontshare o Google Fonts, no todas las tipografías de la plataforma son necesariamente gratuitas para uso comercial.
Algunas son:
- gratuitas para uso personal;
- disponibles en versión de demostración;
- gratuitas para uso comercial;
- están sujetas a una licencia específica.
Por suerte, Befonts cuenta con una categoría específica de tipografías gratuitas para uso comercial.
La propia web también recuerda que la licencia de cada tipografía es la referencia que hay que consultar antes de utilizarla.
Ideal para: buscar tipografías más decorativas, retro o display.
Lo mejor: una variedad enorme.
Atención: no descargues una tipografía simplemente porque aparezca como «free font». Comprueba siempre su licencia y asegúrate de que permite el uso comercial.
¿Cómo saber si una tipografía es realmente gratuita para un trabajo para un cliente?
Lo más sencillo es buscar términos como:
«Commercial use allowed « o «Free for personal and commercial use» También puedes encontrar la mención: SIL Open Font License — OFL
Se trata de una licencia de código abierto muy habitual en el mundo de la tipografía que permite, entre otras cosas, utilizar la tipografía en trabajos comerciales, siempre que se respeten sus condiciones.
En cambio, si ves: «Personal use only» la tipografía normalmente no puede utilizarse de forma gratuita para una empresa, un cliente o un trabajo comercial.
¿Un logo, un cartel o un packaging se consideran uso comercial?
En la mayoría de los casos, sí.
Si trabajas para una empresa, una marca o un cliente, considera que estás en un contexto comercial.
Esto incluye, entre otros:
- un logo;
- una identidad visual;
- una tarjeta de visita;
- un packaging;
- un cartel publicitario;
- un folleto;
- un rótulo;
- un sitio web profesional;
- contenido para redes sociales de una marca;
- productos destinados a la venta.
Ten en cuenta también que no es lo mismo utilizar una tipografía en un diseño que compartir el archivo de la tipografía con otra persona.
Una licencia puede permitirte perfectamente imprimir un cartel con una determinada tipografía y, al mismo tiempo, prohibir que envíes directamente el archivo de la tipografía a otra persona.
Nuestro consejo: guarda siempre la licencia junto con la tipografía
Hoy estás trabajando en un proyecto de branding.
Tres años después, el cliente te pregunta si puede utilizar esa tipografía en su nuevo packaging.
Y ya no recuerdas en absoluto de dónde la sacaste.
Para evitar esta situación, acostúmbrate a guardar en la carpeta del proyecto:
- el archivo de la tipografía;
- el archivo de licencia;
- el nombre del creador o del estudio tipográfico;
- el enlace a la página de descarga.
Unos segundos hoy pueden ahorrarte una auténtica búsqueda del tesoro unos años más tarde.
¿Cómo elegir una buena tipografía para impresión?
Una tipografía puede verse espectacular en Behance y resultar mucho menos convincente cuando se imprime a 8 puntos en un catálogo.
Antes de elegirla, pruébala siempre en las condiciones reales en las que vas a utilizarla.
Comprueba su legibilidad en tamaños pequeños
Las tipografías muy finas o con mucho contraste pueden perder legibilidad cuando se imprimen en tamaños pequeños.
Prueba siempre los textos corrientes al tamaño final al que se van a imprimir.
Comprueba qué diferentes grosores tiene disponibles
Una familia que incluya varios grosores suele ser mucho más fácil de utilizar en una identidad visual completa.
Por ejemplo:
Regular
Medium
Semibold
Bold
te permitirán crear desde el principio una jerarquía tipográfica clara.
Comprueba los caracteres disponibles
Es un error bastante habitual.
Tu magnífica tipografía gratuita puede tener las letras de la A a la Z… pero quizá no incluya:
- las letras acentuadas;
- algunos símbolos;
- el signo €;
- las ligaduras;
- las cifras que necesitas para tu proyecto.
Antes de utilizarla en una identidad visual, escribe algunas frases que contengan:
À Á Ñ Ç o € 0123456789
Así podrás comprobar rápidamente si la familia está lo suficientemente completa.
Pruébala sobre papel
Por último, si la tipografía tiene un papel importante en tu identidad visual, imprímela.
Una tipografía muy fina en pantalla puede resultar demasiado delicada sobre papel, mientras que otra que parece ligeramente gruesa en pantalla puede quedar perfectamente equilibrada una vez impresa.
Los 3 sitios que deberías abrir primero
Si no quieres recorrer siete plataformas para cada proyecto, empieza por:
Google Fonts, por la cantidad y la sencillez.
Fontshare, para encontrar familias con un acabado más premium.
Collletttivo, cuando buscas algo más creativo y menos convencional.
Después, puedes recurrir a Font Squirrel, Open Foundry o Befonts cuando necesites ampliar la búsqueda.
Una buena tipografía también necesita una licencia adecuada
Elegir una tipografía no debería reducirse a: «es bonita, así que la descargo»».
Para un proyecto profesional, una buena tipografía debe cumplir varios requisitos:
- adaptarse al universo gráfico;
- mantener una buena legibilidad;
- incluir los caracteres necesarios;
- funcionar correctamente en los distintos soportes;
- contar con una licencia adecuada.
Y, sobre todo, recuerda que una tipografía que aparece como gratuita en internet no es automáticamente gratuita para uso profesional.
Por eso, el mejor hábito es muy sencillo: encuentra la tipografía, comprueba su licencia y solo después empieza a utilizarla.